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No se puede tener todo

Soy la primera que muchas veces habla de los retos que nos plantea la maternidad, incluso hasta el punto de no disfrutar ejerciendo de madre. No todo es de color rosa cuando tenemos niños, y las madres de revista no existen. Pero, ¿implica la maternidad tanta renuncia como últimamente se proyecta, o también es que nosotros lo queremos tener todo? Evidentemente, no estoy hablando de renuncias relativas a conciliación laboral-familiar. No tengo ni el menor atisbo de duda de que necesitamos cambiar muchas cosas en este país a nivel político, empresarial, y cultural y avanzar de una vez en materia de conciliación. Porque puede que no se pueda tener todo, pero sí mucho más de lo que actualmente se permite tener a los padres dados los horarios y condiciones laborales que predominan. Pero, hablando de otras cuestiones relativas a la maternidad/paternidad, ¿es la renuncia tan alta?

Una amiga me decía hace poco, “viendo todas las noticias y artículos que salen sobre las renuncias que supone la maternidad, se me están quitando las ganas de estrenarme como madre.” Su frase me dio que pensar. Creo que tiene cierta razón al percibir que estamos inmersos en una visión de la maternidad como renuncia personal. Nuevamente, como decía al inicio, no tengo duda alguna de que la maternidad ni es fácil ni es idílica, como durante mucho tiempo se pudo hacer creer a través de las revistas, etc. Pero, ¿puede ser que muchas veces la cuestión sea que lo queramos todo? Salir con amigos, tomar el aperitivo, disfrutar de vacaciones culturales o relajadas, tener tiempo de ocio y de pareja como cuando no teníamos hijos… y al mismo tiempo ser padres de familia. Y si no podemos tener todas esas cosas y más, nos parece que estamos renunciando. Si lo queremos todo, siempre nos parecerá que hay un alto componente de renuncia en la medida en que no podamos tener parte de lo deseado.

Yo trabajé duro por culminar dos doctorados, uno de ellos en una universidad Holandesa. Pero al estrenarme en la maternidad, decidí dar un giro a mi forma de vivir en muchos niveles. He escuchado la pregunta “¿no te parece que has renunciado a mucho por ser madre?” en infinidad de ocasiones. Pero mi respuesta es siempre la misma: no siento que haya renunciado, simplemente entré en otra fase de mi vida y disfruto con otras cosas. Con esto no pretendo decir que mi visión es la correcta, ni sentar cátedra. Lo único que pretendo es que nos cuestionemos un poco más ¿se puede tener todo? ¿la maternidad es tanta renuncia o puede ser cuestión también de verla como el inicio de una nueva etapa y disfrutar con cosas nuevas sin buscar lo de antes más lo de ahora?

Sea como fuere, “disfruta de las pequeñas cosas, que un día al mirar atrás te darás cuenta que eran las grandes cosas” que dice la famosa frase.

¡Un besazo y feliz día!

 

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17 Comentarios

  • Responder Miren Abril 5, 2016 en 7:39 pm

    Creo que como tú bien dices hemos entrado en otra etapa donde se disfruta de forma diferente. Yo por ejemplo lo único que echo de menos es hacer un poco de ejercicio… Puedo coger una hora a la tarde y dejar a mis hijos con la abuela, pero prefiero estar con ellos después de llegar de trabajar, son mi prioridad. Creo que ya volverá la época donde tenga más tiempo para mi misma. Mientras tanto viviré cada momento de la forma en que vengan.

  • Responder SoloYo Abril 5, 2016 en 7:43 pm

    Me encanta el tema, es más, hace 10 minutos incluso le estaba contando un conflicto moral a mi pareja precisamente sobre esto… Yo soy madre primeriza, tengo un bebé de 7 meses y me he podido permitir el lujo (hoy en día lo es!) de poder modificarme un pelin el horario y quitarme 1h. De esta manera salgo escopeteada para ir a buscar a mi hija a la guardería. Por otro lado soy comercial y aunque no trabajamos a comisión creo que yo misma me estoy creando ciertas rivalidades (o eso quiero pensar!). El tema es que quiza, aunque sabiéndolo antes de quedarme embarazada, me duele ver que mi vida laboral queda totalmente en un segundo plano y a la vez me siento fatal por sentir eso… Quizá porque nunca nadie me ha comentado que se sienta así… Es una mezcla de sentimientos que creo que no me aporta nada bueno y a la vez no puedo evitar. Seré mala madre por apetecerme ir a cenar con unos clientes aunque se que por logística no puedo? Eso significa que no tengo tantas ganas de estar con mi hija como debería? En el resto de ámbitos la verdad es que lo llevamos genial e intentamos hacer muchas cosas con la peque ya que tener un bebé no significa quedarse en casa, o eso creo yo… En fin, la verdad es que me he desahogado un poquito virtualmente jijiji.
    Supongo que es como bien dices, cambiar el chip! A ver si me aplico en eso!

  • Responder Estibaliz Abril 5, 2016 en 7:45 pm

    Tengo la misma visión que tú. Me hace mucha gracia cuando he escuchado decir a alguna mujer embarazada del primer hijo que van a seguir viviendo igual, haciendo tal o cual cosa como siempre, haciendo planes para compatibilizar el ser madre con seguir viviendo como antes…. y ahora que tengo dos niños pequeños y sé de qué va la cosa, pues…. me hace gracia. Yo misma muchas veces me agobio porque no puedo hacer algunas cosas que hacía antes… pero, como tú dices, no se puede tener todo y hay que disfrutar de otra nueva etapa en nuestra vida. Muchas gracias por tu texto.

  • Responder Marielvira Abril 5, 2016 en 7:46 pm

    Me ha encantado!!. Pues yo estoy de acuerdo contigo. Mi marido y yo siempre tenemos opiniones contrarias para todo, pero si en algo estamos de acuerdo es en que no se puede tener todo en esta vida… Cosas como una cena tranquila en un sitio especial para disfrutar del ambiente y la comida, lo cambiamos casi siempre por pizza casera y peli de Disney 😂😂 y tan tranquilos… No renuncias cambias para disfrutar de otras cosas distintas por poco tiempo porque con los hijos el tiempo va muy de prisa .. 😘

  • Responder Mandarina Lu Abril 5, 2016 en 7:53 pm

    “Se puede tener todo si lo que tienes es todo lo que quieres”, no sé si se entiende…
    Cuando te conviertes en madre/renuncias a muchas cosas, igual que renuncia a muchas cosas la persona que decide no tener hijos. En mi caso tuve la suerte de estar trabajando durante 3 años, lo que me permitió disfrutar dos embarazos y del primer año de cada uno casi en exclusiva, y además los dos han ido/van sólo por la mañana a la guarde. Es verdad que es agotador porque 24h de niños lo son, pero también es enriquecedor y disfruto viéndolos. Ahora que me he reincorporado al trabajo agradezco salir de casa, la relación profesional… pero los echo de menos. Y renuncio a las cenas sin niños, a trasnochar (aunque tampoco duermo porque los míos duermen fatal…); pero más que renunciar es que cambias una cosa por otra.

    Justo hoy mi hermano me preguntaba que qué es lo bueno de tener hijos (él hace de canguro del pequeño (18m) 2 días a la semana desde que sale de la guarde hasta que yo llego (unas 3 horas). Y la verdad es que cuesta definirlo, porque es una sensación, un sentimiento: disfruto con ellos, son divertidos, me ayudan a ser mejor…

    He renunciado a cosas, pero he ganado otras.

  • Responder Agata Abril 5, 2016 en 8:08 pm

    Opino igual que tú: no se puede tener todo. O al menos no todo a la vez. Cada cosa tiene su momento y hay etapas que se acaban en el momento de tener hijos y no creo que eso sea malo. Sino no tendríamos tiempo para todos los nuevos momentos que te trae la maternidad 😉

  • Responder amordebatmami Abril 5, 2016 en 8:08 pm

    estoy contigo con esta reflexión pero también pienso en que los hombres no deben enfrentarse a tantos cambios a nivel profesional, ni personal cuando se plantean ser padres. A veces me gustaría vivir en un país donde las mujeres no tuviesen que rogar por ir a buscar a sus hijos al cole, mientras te venden modelos idílicos en el norte de Europa. Creo que no se puede tener todo pero hoy en día, cuando eres una mujer con estudios superiores y vives la vida de madre, tienes que escuchar muchas tonterías… y hasta aquí puedo leer! besos reina!

  • Responder Eva Abril 5, 2016 en 8:29 pm

    Yo ya no me acuerdo de como era mi vida sin mi hijo, bueno si me pongo a pensar mucho pues si 😊,pero ya no la puedo pensar si no es con el y la verdad q me siento mas llena. Yo lo que siento es que necesito mas horas en el día , que voy deprisa a todos sitios, y que tengo que tenerlo todo muy organizado. Yo me tomo el aperitivo , y salgo a cenar pero a otros horarios, y tan contenta, y me encanta viajar y ver a través de sus ojos , sus primeras veces.
    Ahora q estamos con la elección del cole, pues si q busco uno q me permita conciliar , y la verdad no es fácil , y soy profe, pero no quiero que vaya a mi cole , quiero que cada uno tenga su espacio. Un besazo, me encanta leerte, ya te lo he dicho mas de una vez

  • Responder Carmen Mari Abril 5, 2016 en 9:55 pm

    Yo lo veo como el inicio de una nueva etapa en mi vida. Yo ya tengo dos niños de 3 y 6 meses y como dice Eva, ya no me imagino hacer cosas sin ellos. Es cierto que en alguna ocasión si echo de menos el salir a cualquier sitio y no tener que estar preocupada si el niño hace alguna trastada … y al tener niños ya sabes que cualquiera de tus planes incluye su compañía ☺ también se pueden hacer cosas divertidas y viajar con ellos. Antes ibas al concierto de tu grupo favorito y ahora vamos a musicales de sus dibujos favoritos 😆 y no se quien se lo pasa mejor si el peque o la mamá 😊😊. En fin creo que cada cosa tiene su tiempo y hay que saber adaptarse y en lo que se refiere a maternidad yo no renuncio a estar con mis hijos por vivir los momentos que tenía antes. Ahora ellos son lo primero y por los que me levanto cada día y pienso que se puede vivir muchas cosas y momento bonitos junto a ellos 😍. Un saludo, besos 😘😘😘

  • Responder Ana Abril 5, 2016 en 10:15 pm

    Hola jalone.
    Estoy totalmente de acuerdo contigo,y no es que yo pensara así de repente.
    esa idea se ha ido abriendo poco a poco en mi,y tú lo acabas de describir maravillosamente.
    Con mi reciente segunda maternidad,estoy empezando a pensar así.
    No quería volver a ser madre porque quería volver rápidamente a mi antigua vida,a mis viajes,a llevarme trabajo a casa…seguir formándome….
    Echaba de menos todo y quería volver…aunque reconozco que soy más feliz desde tuve. A mi primer hijo.peeo seguí pensando en todo lo que me perdía .asi es que decidí solo tener uno y pronto recuperar lo “otro”, eso que dices tú,tenerlo todo.
    Por sorpresa llegó mi segundo hijo,hace tres meses que está con nosotros,y se ha apoderado de mi un pensamiento que ha empezado a germinar poco a poco y que se traduce en tu post,lo reflejas muy bien lo que empiezo a sentir.
    Ahora doy gracias a la vida por este nuevo regalazo,me siento bendecida y afortunada.
    Y valoro más que nunca ser funcionaria y tener el puesto que tengo,no por lo que aprendo en el,que también,sino porque soy una afortunada de pasar todas las tardes con ellos.
    Muchas gracias Joanne por hacerme terminar de ver que ya estoy en otra etapa y que ya toca disfrutar más que nunca de ellos.

  • Responder cosetesdemarta Abril 6, 2016 en 12:01 am

    Muy chulo la relfexión cariñet!

    Yo cada vez veo más lejos el tema de maternidad porque parece que tiene que ser o tu faceta profesional o tu faceta personal y por ahora me tira más la profesional, lo que no se si algún día cambiará

    Te he linkeado al blog para que mis lectoras lean tu artículo que me ha gustado mucho!!
    MIl besos

  • Responder Michelle Abril 6, 2016 en 4:52 am

    Muy interesante tu reflexión Jaione… porque es verdad que son etapas de la vida, donde ahora no es lo más importante estudiar o trabajar de sol a sol, salir todos los fines de semana hasta las tantas… son etapas y cuestiones de prioridades, pero sí coincido con Batmami, en que los hombres no se tienen que enfrentar a tantos cambios ¡y eso que hoy en día se involucran más que los hombres de antes!

    Intento realizarme en mi profesión, que disfruto y me gusta, pero no puedo concebir mi vida ya sin tener a mi hijo. El que las cosas cambien con la llegada de los hijos no significan que todo vaya a peor o que tengamos que renunciar a cosas… creo que es cuestión de prioridades y fases. Es calidad, no cantidad. Besos guapísima

  • Responder Nueve meses y un día después Abril 6, 2016 en 6:45 am

    Renuncias a muchas cosas, claro, pero supongo que en otro momentos también. Es decir, no creo que cuando hiciste los dos doctorados no tuvieras que renunciar a cosas, ¿no? O cuando sin hijos elegimos un trabajo que nos llena pero absorbe, o estudiamos un Máster… Son periodos en los que no podemos hacer todo lo que quisiéramos. Aunque, claro, los hijos son para siempre, pero pienso, o me quiero autoconvencer, que la época de mayor dedicación, y por tanto renuncia, es la de los primeros años ya que son dependientes para todos. Cuando crecen es más fácil viajar, salir con ellos o sin ellos…
    Como dices, es una nueva etapa. Pero no será así siempre.

  • Responder Mari Paz Abril 6, 2016 en 7:15 am

    Renunciar….? O elegir? Suena mejor no? Eliges salir con un chico o con otro, eliges estudiar una carrera u otra, eliges vivir en una ciudad o en otra… Cada elección implica una renuncia a otras cosas, porque no se puede tener todo, pero sí se puede tener todo lo que nos haga feliz, y cuando eres madre, elegir pasar horas con tu hijo, disfrutar llevándolo al parque en vez de irte por la noche de copas es tu elección. Porque es el momento de hacer eso, luego… Luego elegiremos otra cosa.
    Ser feliz con lo que elijamos marca la diferencia.
    Bue día a todos elijáis lo que elijáis 🙂

  • Responder mamatupuedes Abril 6, 2016 en 7:40 am

    Muy buena reflexion! Yo tampoco lo entiendo como una renuncia, creo también que entras en una etapa diferente donde las prioridades cambian completamente.

  • Responder annaestrada Abril 6, 2016 en 12:05 pm

    Sure!!!!

  • Responder Noelia Golosi Abril 8, 2016 en 7:47 am

    Yo sí creo que se renuncia a muchas cosas, pero no porque lo queramos tener todo, sino porque valoramos y elegimos (cuando se puede) el cambio, pasar a una nueva etapa. Una renuncia no tiene por qué vivirse siempre en negativo. Lo importante es verlo como una ganancia; que cuando valores la vida de antes y la de ahora, la balanza se incline hacia lo segundo. Si no es así será una pena.
    Y por supuesto, haber hay de todo; claro que hay personas que lo viven como una renuncia y se aferran a seguir como si nada hubiera cambiado, pero no creo que sea así para la mayoría de madres.

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