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Fin de curso: Abre y cierra los ojos

Abro los ojos, y te veo viniendo hacia mi, llena de energía y vitalidad, para contarme que ¡mañana es el último día de colegio!

Pero si cierro los ojos, te estoy viendo en tu primer día de colegio, nerviosa y con bastantes miedos -igual que yo-.

Vuelvo a abrir los ojos, y te veo frente a mi; tengo a mi lado a una niña que ya va teniendo poco de aquella niña pequeña que no tenía muchas ganas de ir al colegio ni de despegarse de mi.

Pero, si de nuevo cierro los ojos, siento entre mis brazos ese bebé que durante nueve meses estuvo en mi tripa y a mi aún me cuesta creerlo. Puedo oler tu cabecita mientras te aprieto contra mi pecho y siento tus piececitos moverse.

Abro nuevamente los ojos, y me invade un orgullo enorme al ver todo lo que has crecido y madurado a lo largo de este curso que ya termina, y lo maravillosa persona que ya eres.

Pero no puedo evitar cerrar los ojos un instante, y querer volver a ese momento en que yo dudaba si llevarte o no a una guardería, y solo de pensar que no estaríamos las 24h juntas me invadía cierta ansiedad. Esos momentos en que me necesitabas para todo, y yo anhelaba cierta independencia pero a su vez me sentía la persona más feliz del mundo por poder protegerte y calmarte como nadie más podría hacerlo.

Al abrirlos otra vez, sonrío al ver que esos tiempos pasaron pero, a tu manera, me sigues necesitando. Sigo siendo la persona más feliz del mundo por poder continuar apoyandote y acompañándote en cada paso para que cometas tus errores pero aprendas de ellos, y siempre sientas que eres una persona que lo tiene todo para lograr lo que se proponga y ser feliz.

Si cierro los ojos, puedo vivir como si estuvieran pasando ahora mismo, instantes que hace ya meses o incluso años que sucedieron contigo. ¿Cómo ha pasado tan rápido?

Por eso, al abrir hoy de nuevo los ojos y verte junto a mi, llena de energía y vitalidad, contándome  que ¡mañana es el último día de colegio! me he asustado un poco. Si parece ayer cuando empezamos. Si yo puedo verte perfectamente en tu primer día de colegio, como si estuviera pasando ahora mismo, con solo cerrar los ojos.

Entonces, cierto miedo me invade. No quiero que todo pase en un abrir y cerrar de ojos. Pero, la realidad es que, me guste o no, el tiempo vuela. Y aunque los días son largos, los años son cortos.

Así que, hoy, con los ojos bien abiertos, me he propuesto que este verano quiero disfrutar de cada instante juntos. Sé que a veces conciliar trabajo con vuestras largas vacaciones no será fácil. También sé que habrá días en los que esté cansada o no sean todo juegos idílicos juntos. Pero, sobre todo, sé que no quiero que cuando acabe el verano, al cerrar los ojos, recuerde vuestro olor a salitre, vuestras ropas y piernas llenas de marcas de jugar por la hierba y la tierra… y me invada la nostalgia. No quiero que pase en un abrir y cerrar de ojos.

Y para eso, o abro los ojos desde ya y me propongo exprimir al máximo el verano que tenemos por delante, porque si no me veo venir que en un abrir y cerrar de ojos todo habrá pasado.

Como ya ha pasado este curso; en un abrir y cerrar de ojos.

A ti que no te quieres poner en la foto en biquini porque te ves gorda. O a ti que no quieres tirarte por el tobogán con los niños por eso de “qué dirán” los demás. Incluso a ti que crees que los niños se van a “asilvestrar” por jugar todo el día a sus anchas sin coger un boli o sentarse a hacer algo como en la escuela. También a ti que te da apuro ir de viaje con los niños porque son pequeños e igual resulta complicado.

A todos… (y me incluyo, por supuesto), abramos bien los ojos. Esto pasa en un abrir y cerrar de ojos, literal. Si no queremos que al cerrarlos nos invada una nostalgia terrible, más nos vale que los abramos bien desde ya y disfrutemos a tope.

Tenemos el verano y las vacaciones escolares ya aquí, ¿nos proponemos disfrutarlas juntos al máximo, con los ojos bien abiertos?

Yo digo rotundamente “siiiiiiiii!”. Alguien más?

¡Un besazo y feliz día!

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3 Comentarios

  • Responder Helena Junio 22, 2016 en 8:14 am

    Simplemente genial, me ha encantado, emocionado y sobre todo me ha hecho darme cuenta de que es una gran verdad…así que a vivir y a disfrutar!!!

  • Responder Sandra Junio 23, 2016 en 9:20 am

    Totalmente de cuerdo y como dice Helena a mí también me ha emocionado (como casi siempre me pasa al leer este tipo de post tuyos tan bonitos y con tanto sentimiento). Hay que buscar y encontrar espacios dónde disfrutar con los niños, pasar tiempo con ellos, achucharles y muuuuuuchos besos.

  • Responder Marta Junio 24, 2016 en 10:01 am

    Maravillosas palabras llenas de verdades como templos y rebosantes de sentido y sensibilidad.
    Soy madre y maestra, así que a mi el abrir y cerrar de ojos me toca por partida doble, como mamá y como maestra ( en cierto modo mis alimnos son como mis hijos postizos y realmente los veo crecer, equivocarse, enfadarse, llorar, levantarse, volver a caer, llenarse de ilusión, volver a levantarse…)
    Trabajar con niños es fantasía pura y emoción extrema.
    Tengo la grandísima suerte de poder disfrutar , vivir, ensuciarme, revolcarme por la arena, hacer comiditas con conchas, palos y demás tesoros playeros con mi hija, pues mis vacaciones son como las de los niños, así que abriré bien los ojos,como bien dices y me dejaré llevar allá donde el viento sople, que en nada llega septiembre para volver a empezar y reencontrarnos con nuestros crecidos alumnos.
    Brindemos por el verano que empieza!!!!!!!

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