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Todo tiene una historia, no juzgues tan fácilmente

Mi hija tiene solo un pendiente. Sí, desde que tiene 3 años lleva pendiente, no pendientes. Pero todo tiene su historia. Por eso creo que no deberíamos juzgar tan fácilmente. Hoy, por tercera vez ya, me ha tocado escuchar a una señora que estaba cerca nuestro, decir a otra bajito “estas madres que se creen muy modernas y ponen solo un pendiente y esas tonterías a los pobres niños…”

He ignorado el comentario, pero lo curioso es que la peque lo ha oído, y me ha dicho “¿por qué dice que eres moderna por mi pendiente?”. Os voy a contar a vosotros, porqué la peque tiene un solo pendiente. No lo hago porque os deba una explicación, ni porque se la deba a nadie. Lo hago, como simple dato, y para después contaros a lo que voy…

Mi hija tiene solo un pendiente.

Cuando la peque nació en Viena, a las niñas no se les ponen pendientes allí al nacer. Y, en cualquier caso, yo tenía pensado no ponérselos hasta que ella decidiera, la verdad. Pero desde que tenía dos años, cada vez que veníamos a Bilbao y veía a las niñas con pendientes, ella decía que también quería. Erre que erre. Aguantamos hasta pasados los tres años, cuando un día me dijo “amatxu quiero hacerme ya los pendientes”. Yo le expliqué que tenían que pincharle, y con una especie de aguja más grande que la de las vacunas que tan poco le gustaban. Que probablemente le dolería cuando se lo hicieran, y un rato después también. Ella me dijo que si el dolor duraba días, y yo le dije que en principio no. Entonces dijo que se lo quería hacer. Pensé que si íbamos a la farmacia y le enseñaban el cacharro con el que hacen los pendientes, le daría miedo y no querría. Allí fuimos. Pero, ella se reafirmó y dijo “lo quiero hacer”. Dada su determinación, y puesto que creo que una vez expuesto todo como ya lo había hecho, ella tenía derecho a elegir libremente, le dije a la farmacéutica que se los íbamos a hacer. Pero que seguramente le haría solo uno, porque después del primero no querría más. La farmacéutica me miró horrorizada, pero yo le dije que no me importaba que saliera solo con un pendiente, si era lo que ella decidía. Lo que sucedió después, supongo que a estas alturas os lo imaginaréis… Y ahora, a punto de cumplir los cinco años, seguimos con un solo pendiente. El día que ella decida que quiere hacerse el otro, lo haremos.

¿Es relevante si tiene un pendiente o dos? Yo opino que en absoluto.

Pero, igual que hablamos del pendiente, podemos hablar de… otros miles de ejemplos. Por decir uno, ¿es relevante si otra madre da pecho o biberón? En absoluto. Puede ser relevante, para ella o para su marido, pareja, o persona con quien comparte la crianza.

Es absolutamente irrelevante lo que hagan los demás, en tanto en cuanto no vulnere ningún derecho nuestro ni nos perjudique de alguna forma concreta a nosotros.

No obstante, sea relevante o irrrelevante, hay otra cuestión, que es la que quería ejemplificar con la anécdota que os he contado del pendiente…

niña-pendiente

Todo tiene una historia.

Una historia que, a menudo, desconocemos. ¿Y si esa madre que a ti te parece que es vaga, en realidad ella está deseando ir corriendo donde su hijo pero está haciendo un esfuerzo por enseñarle a hacerlo sin su ayudar? ¿Y si ese padre que tu ves andando detrás del niño, no es que esté ignorándolo sino que quiere dejarle ir libre, pero controlándole de forma activa desde atrás? ¿Y si esa madre que está dando un biberón y a ti te parece una mala madre, está sufriendo al darle el biberón porque ella quiso dar pecho pero no lo consiguió y se pasó al biberón, sufriendo además juicios sociales?

Y si, y si…. Y si, no sabes casi nada de lo que hay detrás de cada madre y de cada padre. Todo tiene una historia.

Pero por alguna razón, parece que al convertirse alguien en padre/ madre, se abre la veda de crítica y juicios. En general creo que nuestra sociedad es bastante dada a los juicios. Pero, si cabe, la maternidad /paternidad aún acentúa más esa vertiente de la gente. Algo que me parece terriblemente injusto, porque los juicios pueden hacer mucho daño y generar aún más inseguridades a unos padres y unas madres que, de por sí, ya están dudando de cómo lo estarán haciendo y si pueden hacerlo mejor en algo.

Así que me gustaría que todos tratemos de recordarnos a nosotros mismos…

“Todo tiene una historia, no juzgues tan fácilmente”

E incluso sabiendo la historia, recordemos que no somos nadie para juzgar, todo sea dicho.

¡Un beso y feliz día!

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9 Comentarios

  • Responder Fa Noviembre 28, 2016 en 7:49 am

    Muchas gracias por esta historia, efectivamente es muy fácil juzgar si no se tienen datos… yo quería un parto natural pero fue cesárea por sufrimiento fetal, aunque dilaté he tenido que oír que me hicieron cesárea porque no dilataba… las horas que nos pasamos nerviosos en el hospital sin saber cómo iba nada y pendientes al monitor con las pulsaciones del bebé parece que no importan mucho… A parte, aunque intente darle pecho por activa y pasiva, llegando incluso a usar un relactador casero, tuve que dejarlo porque el peque era tan ansioso que no le llegaba la suficiente leche desde el principio y lo rechazaba… he tenido que oír que no tenía suficiente leche cuando llegaba a manchar el camisón por las noches… La gente juzga porque el gratis, el problema es que juzgamos sin querer oír la historia que hay detrás… deberíamos todos mirar de vez en cuando a nuestro ombligo y dejar que cada uno viva su vida como quiere o puede… Gracias por tu historia otra vez

  • Responder Marialu Noviembre 28, 2016 en 8:47 am

    Pffff, toda la razón. Por cierto, me fascina lo bien que la conoces, sabías que sólo se iba a ir con uno ^^

  • Responder arantxa_gorilasalcuadrado Noviembre 28, 2016 en 10:35 am

    Ay!!! el tema de los pendientes. Yo no he llevado nunca porque a mi padre le dio mucha pena hacerme los agujeros al nacer, hace 40 años eso era ser transgresor 😀 y luego a mi me parecía tan tierno mi padre que no me los hice. A mi hija no se los he hecho, ella de vez en cuando se acuerda de que los quiere llevar. Yo le explico cómo va la cosa y le he dado de margen hasta los 6 años pero yo creo que también saldrá con uno o con ninguno. Ahora, con el pelito corto, las dos nos hemos cansado de oír: Ay! qué niño más guapo! no, es una niña. Ah! cómo no lleva pendientes

  • Responder Irene MoRe Noviembre 28, 2016 en 1:12 pm

    Ay, qué gracia, no sabía lo de un solo pendiente. Seguro que si veo a una así por la calle me llamaría la atención, pero no creo que hubiese pensado que es una moderna. De todas formas es que yo pienso poco en la gente que no conozco.

  • Responder mdgb70 Noviembre 28, 2016 en 3:08 pm

    Muy acertado el post. Lo viví en primera fila cuando yo daba biberón y me miraban mal, me comentaban, me preguntaban por qué no daba pecho y lo que es peor, si descendía a explicar que no pude dar pecho por un problema físico, oía la misma respuesta, ¡chica, será que no lo intentaste suficiente, que no lo hiciste bien, si puede todo el mundo! y así con los dos chiquillos… Intentemos juzgar menos y comprender más. Gracias Jaione!

  • Responder Gemma/El Sur (@Gemma_311) Noviembre 29, 2016 en 8:49 am

    Claro, a mi me pasaba lo mismo, hijas que nacen en otro país donde no hay costumbre de hacer lo de los agujeros y críticas a mansalva de mi madre, familiares etc…Sí se los hicimos a las tres pero a la peque se le infectó el izquierdo y se los quité los dos, a día de hoy sigue sin cerrársele y le supura pus de vez en cuando, imagina la gracia. Pero lo que yo noto es que en Espańa te critican, te critican, te critican. Por todo. Han llegado a un nivel de crispación con la maternidad y los nińos insoportable, tu tranquila y eres adulta, no tienes porqué darles explicaciones.
    Saludos.

  • Responder Teru Noviembre 30, 2016 en 5:17 am

    Yo soy mexicana y me hicieron los pendientes, que aquí se llaman aretes, de bebé y por cierto uno más arriba que otro. No recuerdo un interés especial por los pendientes y desde hace unos 10 años dejé de llevarlos definitivamente. Hace un año nació mi sobrina española y me sorprendió que antes de los 10 días ya los llevaba. Yo tengo niño pero si tuviera niña se que no los llevaría. Que somos me parece, parte de un grupo de madres conscientes de dar la opción a nuestros hijos.

  • Responder Queridos hijos, no quiero ser una mala madre - Más alla del rosa o azul Diciembre 6, 2016 en 7:50 pm

    […] a las madres. Lo cual no dudo de que no es algo grato. Ningún juicio es oportuno, como decía aquí hace unos días. Pero sentirse mala madre a ojos de los hijos es también duro y, sin embargo, oigo […]

  • Responder Dile también lo bueno , por favor - Más alla del rosa o azul Noviembre 8, 2017 en 6:58 pm

    […] da por hecho que en general lo hace bien”. Puede que tú lo des por hecho y cuando le criticas lo hagas solo pensando que es “un comentario […]

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