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Hola princesa: cuando se lo decimos a una niña

Mucha gente, al verte, te dice “hola princesa“.  Yo misma lo hago a veces. Pero, a continuación, me muerdo el labio. No es que no me gusten las princesas por principio, como ya os lo conté aquí. Pero yo te quiero enseñar…

que las cosas no suceden por arte de magia como en los cuentos de princesas, sino que las cosas se ganan; con esfuerzo, con perseverancia y con valentía.

 

Princesa, somos el cuento que nos contamos…

También te quiero enseñar… que los vestidos o las joyas no son lo que indica nuestra valía o clase, como en los cuentos de princesas; es nuestra generosidad, nuestra empatía y nuestra honradez lo que muestra nuestra clase y valía.
Igualmente, te quiero enseñar,… que nadie tiene derecho a pedirte que le esperes en palacio ni tienes porqué esperar que sea otra persona quien luche contra tus dragones o por conseguir lo que tú quieres, como en los cuentos. Antes o después te encontrarás seguramente con cosas o situaciones que te den miedo, pero luchando con tu valor, inteligencia, y astucia, los vencerás.
Además, quiero enseñarte que pese a lo que suele aparecer en los cuentos de princesas, hay príncipes malos, hay dragones buenos y piratas honrados. Los estereotipos no son sino etiquetas preconcebidas que categorizan a la gente y hacen daño. Nos hacen pensar que la gente es de una forma u otra porque encaja con determinada etiqueta, cuando eso no es verdad. Las etiquetas no definen a las personas.

Incluso, te quiero hacer ver que eso de “y vivieron felices para siempre“, es solo el final de los cuentos de princesas pero no el final de ningún cuento real.

Siempre habrá momentos buenos y otros no tan buenos. Se trata de disfrutar los buenos al máximo y vivir de forma que esos momentos buenos sean cuantos más posibles. Pero si vives persiguiendo el estado de felicidad perpetua, solo lograrás lo contrario, sentirte infeliz.

Ojalá entre todos logremos pronto que las niñas del mundo dejen de soñar con princesas irreales y estereotipos absurdos y, si saludamos con un “hola, princesa”, lo hagamos a todas las niñas independientemente de que lleven vestido o un balón de fútbol en la mano.

Libros para una princesa moderna y auténtica

Si os gustaría leer a vuestras hijas e hijos cuentos de princesas que no estén repletos de estereotipos o sean las clásicas historias de final feliz para siempre, os he dejado una lista de cuentos de “princesas modernas y auténticas”. La podéis ver pinchando aquí.

 

¿Os preocupa a vosotros también el tema de los estereotipos de princesas y cómo, muchas veces, se alimentan desde la sociedad (de forma incluso inconsciente)?

¡Un besazo y feliz día!

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7 Comentarios

  • Responder Marta Vidal Junio 8, 2017 en 10:13 pm

    Bravo. ¡Me ha encantado, Jaione! Cuantísima razón tienes y es preciosa la manera en lo que has escrito, refiriéndote a tu hija. Lo compartiré en mi página.

  • Responder Miriam Junio 9, 2017 en 5:45 am

    Estoy contigo yo también tengo una princesa en casa y con el tiempo iré inculcándole valores que la hagan una gran persona, una persona fuerte, lo cual no quita que sean nuestras princesas 😍. Un besito! Es muy agradable leerte!

  • Responder nicolasito.es Junio 9, 2017 en 7:15 am

    Los niños felices también viven de ilusiones, no hace falta bajarles a la tierra de los mayores tan rápido. Explicándoles lo duro que es la vida, lo mucho que hay que trabajar para conseguir algo… darles tiempo.
    Aluciné el otro día en el corte ingles, un padre echándole un charla coaching a un niño de 5 años porque no había terminado de colorear el dibujo y lo entregaba para que le diesen el regalito de la promoción: que si hay que esforzarse en la vida, que si quiere llegar alto no puede quedarse a medias, y un montón de topicazos empresariales que me hizo darme la vuelta para no contestarle “señor, relájese un poco”

    Todos nos hemos criado con princesas, super héroes, y muchas fantasías más, y cuando vamos creciendo nos vamos dando cuenta que era eso, fantasía. Pero fantasías bonitas que yo no se las quitaría a los niños, también tienen derecho a disfrutar su infancia sin preocupaciones, la realidad la van viendo en su día a día.
    Lo aprenderán viendo como se comportan sus padres, su entorno, nosotros somos su mejor cuento, y sobre todo su mejor ejemplo.

    Dejémosles soñar con los cuentos, con los vestidos bonitos de princesas, y con las espadas de los superheroes, todos lo hemos tenido y tienen derecho a soñarlo y a elegir lo que más les guste.

    No les impongamos nada fuera de tiempo, mejor recalquemos educación y bondad, el resto va fluyendo sólo, cuando se van haciendo mayores, no les quedará trauma por unos cuentos. Ni a mi ni a mis hermanas nos ha quedado lo más mínimo, y mira que éramos de rosa y princesas. 🙂

  • Responder Jezabel Junio 9, 2017 en 7:28 am

    A mí me preocupa MUCHO el tema de los estereotipos… Mi princesa ya tiene 18 años y, afortunadamente, las cosas bastante claras (aunque el amor romántico sigue en su ideario). Nunca la llamé princesa, la verdad.
    Tengo una amiga que, hace ya muuuuchos años, cuando las princesas éramos nosotras, cuando la saludaban ‘hola, princesa’ ella respondía ‘hola, abanderado’. Me hacía tanta gracias que lo sigo utilizando…
    Gracias por la reflexión.

  • Responder Elena Junio 9, 2017 en 8:17 am

    A mí me ponen bastante nerviosa los “¡hola, princesa!”, pero sobre todo que el único calificativo que reciba de los demás sea “qué guapa eres”. Guapa, es, qué voy a decir yo, pero intento siempre que vea que es más importante lo fuerte, valiente, divertida… que es.

  • Responder Amandita Von Junio 11, 2017 en 8:07 am

    El otro día vi unos cuadros y para las niñas en rosa ponía ‘La princesa’ Y el azul ponía ‘El rey’… Por qué se le da más poder- rango a los chicos? por qué no podemos ser las reinas y gobernar? 😡 aún así yo a mis hijas las llamo Khaleesi jajaja

  • Responder Arantxa Junio 12, 2017 en 9:19 am

    hola!me ha resultado curioso este post!yo tambien llamo a mis hijas princesas y creo q no voy a dejar de hacerlo por miedo a no se que tipo de cosas…como decia Nicolasito, yo tambien viví eso en mi infancia y no me ha creado ningún trauma ni me he visto acomplejada si a mis hermanos les llamaban de otra manera, la vida y la educación va mucho mas allá de estas cosas, las seguiré llamando princesas porque efectivamente mi marido en casa me trata como su reina, y las intentaré transmitir los valores que me enseñaron a mi, el amor y el perdón…y con eso podran ir viendo que SI que se puede llegar al “y vivieron felices para siempre ” como lo vi yo con mis abuelos y mis padres.
    Buen dia a tod@s!

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